mayo 31, 2012

crise / crisi / κρίση / crisis


Las fiscales, las políticas, las institucionales, las democráticas, las mías propias. Estoy harto de las crisis. La de ayer, la de hoy y la que continúa en los días que nos quedan. Es lo que se desayuna por las mañanas, lo que se come cocido a las tres de la tarde. Lo que alimenta temores y la perdición total. Lo que martiriza a este, aquel y aquellos a los que no logro ver detrás de los cartones y las carretas viejas de supermecado. Son muchos. Están en los portales de los edificios. No en todos, pero están más que antes.

Esa crisis. La del pánico generalizado. La del horror, la que pare planes de estabilidad. La que se agobia en sí misma y se apaga en los recuerdos de un par de burbujas de ladrillo e infructíferas comisiones de rescate. 

¿Estás bien, Europa?  

abril 11, 2012

Real Fábrica de Tapices



Cada vez que me acuerdo de lo descuidado que tengo este blog me siento como el monito de este tapiz. Ajá, hasta siento que me parezco a él. Ush.

enero 08, 2012

[ excursus ]

No puedo llorar, ni puedo reír;
no puedo leer, tampoco escribir.
Estoy demasiado cansado.

La vida se me escapa por las encías.
El dolor es sordo, pero me habla fuerte.
Me dice que sos vos,
que mi perdición tiene nombre,
un nombre de santo.

No te puedo amar, ni te puedo odiar;
no me puedo alejar, ni tampoco olvidar.
Estoy demasiado feliz.

diciembre 18, 2011

Uno, dos y tres

Uno, dos y tres conceptos pasan volando por mi mente. Los leo, los releo y los leo otra vez y ninguno de ellos parece alcanzar sentido. Las letras y los números dejan de guardar su habitual coherencia, su simetría perfecta: tan gris, tan pulcra y tan ordenada en párrafos odiosos y cansinos.

Uno, dos y tres suspiros (que ahora vomito) quedan tendidos en las hojas de mis libros, esos mismos que cargaba apilados cuando te vi por primera vez.

Uno, dos y tres besos (nunca dados) yacen muertos en un baúl que no pretendo abrir jamás. Arderán por siempre en el infierno del olvido. Junto a tu nombre.

Es hora de comenzar a leer.

diciembre 12, 2011

La Foule (I)


Lo mío,
lo tuyo,
lo que vos y yo tenemos,
se reduce a un regalito de navidad rechazado.

Se resume todo en un párrafo hecho con palabras vacías.

Según vos, los corazones humanos
caben en un congelador.

-------------------------------------------
"Et j'entends dans la musique les cris, les rires..."

noviembre 23, 2011

Toma y daca


Sabías que llegaría quince minutos tarde y de todas formas te presentabas a tiempo. Al ver que salía del tren, mirabas el reloj y tus cejas arqueadas jugaban a regañarme. Yo, en cambio, jugaba a tener vergüenza, a sentirme apenado por el retraso; yo jugaba a que te abrazaba fuerte para pedir perdón. Vos, inmutable, jugabas a posar la indignación: querías más abrazos, querías más besos. Te dejabas consentir y yo me prestaba al juego; yo me prestaba al rubio en tu pelo, a la humedad en tu abrigo, a la lluvia en tus cejas, esa lluvia que -por supuesto- alegabas como agravante a mi tardanza.

Jugábamos los dos. Y jugábamos limpio, sin trampa ni malicia.
Jugábamos un juego justo, pero sin salida.
Pasábamos las horas respirando sin presión, deslizándonos entre cañas con limón.
Encontrábamos salidas sin entradas, volábamos sin despegar.
Nos abrazábamos sin complejas pretensiones,
Jugábamos por afición y con pasión.
Jugábamos a mentirle al tiempo, a ilusiones fatuas y emociones díscolas.
Jugábamos a besarnos sin tocar los labios,
A ser vos y yo,
Jugábamos a tener citas.

noviembre 17, 2011

Requiebro


Vos sos, sin duda, el error que no me puedo permitir.
Sos un litro de lágrimas retroactivas,
esas que me sacaste cuando aún no te conocía.
Sos la tristeza que he dibujado en mi mente traicionada,
la misma que ha denostado mis noches solitarias.
Vos sos, sin duda, la repetición instantánea de ese amor que una vez perdí.
Vos sos la sorpresa que se sabe de antemano,
la confirmación de todas mis sospechas.
Sos la piedra en este camino que recorro solo.
Sos la mentira que me dije cuando desembarqué:
el amor mudo.
El suspiro que me permito en el confín de mi destierro.
Sí, sos vos.
Y lo sé sin conocerte.