noviembre 27, 2010

El proyecto nostálgico


1. Nostalgia es verte en un papel arrugado:




2. Nostalgia es leerte en un francés con errores:



3. Nostalgia sos vos en una postal atrasada:


4. Nostalgia sos vos en un mensaje sin tiempo:





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"De aquí solo a mejor / y solo a mejor como dos amiguitos ___ que se quieren / Je t'aime - mais oui!"

noviembre 25, 2010

Yo sí te pido la luna

Dámela porque la merezco. Sí, la luna entera, la plena; la quiero brillante, solita para mi solito. Dámela sin peligro de menguar, sin riesgo de desaparecer en medio de las únicas nubes que no me gustan, las nocturnas. Dámela porque la quiero habitar, partir de cero y en ocasiones perderme en medio de sus mil cráteres. Dámela porque deseo construir perspectivas, vistas al infinito y espacios para extrañar. Dámela porque sé que podés tocarla y hacer brillar tus ojos con ella; dámela porque te he visto seducirla y guardarla en tu bolsillo derecho a pesar de estar roto. Dámela porque será mi escape, mi refugio, mi propio cuerpo celeste, una zona segura que nadie se atreverá a traspasar, ni siquiera vos con tus besos perfumados.


noviembre 17, 2010

A veces


me cansa el sonido de tus letras y lo pesado que se leen tus palabras.

A veces me cansa la curvilínea comisura que es tu boca sin labios y sin gracia.
A veces me cansa tu pelo elevado al viento, sin gravedad, sin relevancia.

A veces me cansa todo.

A veces me cansa todo sobre vos.



***

noviembre 16, 2010

El proyecto experimental

Esta noche, mientras duermo, camino y deshilvano un hilo fino de ideas y suspiros para vos y solo vos. Con cada frase te dibujo una pista, con cada mirada una sutil erección, con cada paso un latido fuerte, sonoro, para que lo sigás sin asustarte, sin escudarte en miedos sin sentido.
Esta noche, inconscientes, sabemos que todo va a estar bien; entendemos que no necesitamos justificar culpas cuando no existen, que ya no es necesario buscar coartadas porque ya todo, en efecto, está bien. El manual ha sido leído, las instrucciones han sido memorizadas. Es evidente, es transparente en tu mirada ensayada o en lo áspero de tu brazo cuando me roza por accidente. Lo noto también en tu voz y en la forzada disculpa que me regalás cuando golpeás mi pierna sin intención.
Esta noche, al dormir, te dejo tenerme. Te dejo abrazarme sin disimulo, sin cuidado de los ojos ajenos.
Esta noche, en mi sueño, te dejo quitarme la ropa y tocarme la mente con tus besos. Te dejo libre de juicios.
Esta noche, en lo oscuro, me envuelvo en la avalancha de tu deseo satisfecho.
Esta noche te aclaro las dudas.

noviembre 13, 2010

Hoy por hoy

voy a sustituirte por almohadas de pluma de pato.
Tengo suficientes.
Y ya.

noviembre 10, 2010

Vacíos


Los espacios vacíos en mi mente han comenzado a reclamarte. Me preguntan constantemente por vos y tu sonrisa de almidón, por tu postura relajada y por esa pereza de medianoche que me conminaba siempre a la misma posición sexual.

Juré ya no dibujarte en mis pensamientos, nunca más en los rincones de mi cabeza, mucho menos imaginar el beso de reencuentro, ese que ya nos toca, ese que conmemoramos anualmente como una fiesta de dependencia, una fecha en la que festejamos el amarre maldito y la obsesión cansina de un nosotros que jamás logra terminar.

Los espacios vacíos te reclaman, pero no voy a complacerlos.
Esta vez no puedo.
No depende de mí.


noviembre 08, 2010

Yo soy

El de la corbata rosada. El cortés caballero. El de las maneras –buenas y malas-. El buen partido. El eterno soltero. El que sería tu novio si no fuera ajeno. El que te respeta. El que te escucha y te abraza. El altruista. El buen amigo. El buen hermano. El amante –bueno o malo según el humor–. El cobarde valiente. El que no cambiará, el que no cree en la religión pero si en un dios, uno suyo, un dios egoísta. El estudioso incansable. El que se esconde en la academia, en el título. El de la estrella quemada. El que se agota con los suspiros, el que se olvida en tu aroma. El narciso. El terco. El orgulloso. El irascible. El vigoréxico, el de la eterna dieta, el de la comida chatarra culposa. El que parece andar fresco, a pesar de ser un cochino. El de las apariencias –las evidentes y las que no lo son tanto-. El de la excusa, el que procrastinará cada vez que puede. El que no cocina, el que no se ensucia las manos, el torpe para todo, el bueno para nada, el inútil, el raro. El consentido. El insoportable. El que no quisieras ser después de conocerlo. Yo soy el que empieza bien y termina fatal en un solo párrafo.

octubre 18, 2010

La Nada


Camino hacia una nada que me espera impaciente. Me invita a pasar y yo no sé cómo comportarme, no sé como negarme. Es duro desconocerte, nada (te digo). Pero no me respondés.

De todos modos decido entrar.

El espacio está vacío y añejado, las parades sin color, sin olor, sin sabor a vida; sin embargo me dejo abrazar. Te veo en forma de cajón oscuro. Una tumba que aprisiona. Me das miedo y cierro los ojos. No sé qué otra cosa hacer, no sé hacia dónde más dirigirme, la oscuridad de mis párpados es mi única respuesta, mi aislado reflejo. Me das mucho miedo, nada, te murmuro con insistencia mientras permanezco estático, sencillamente descolorido, inválido. Qué fea palabra -pienso-. Soy no-válido, me corrijo.

Estoy estancado en tu oscuridad, nada (te lloro). Estoy atrapado en tu todo negativo, un todo cancelado. La nada, la muerte, la vida estéril, la nostalgia, no las quiero. Un poco más allá de tus bordes hay algo, con seguridad hay algo, pero no me dejás descubrirlo. Sos engañosa, sigilosa, con marañas me atrapaste y hoy ya no tengo camino, aquí no hay cerrojo, ni ventanas ni puertas. No hay rendijas de luz, ni cúmulos de vida.


Sos una paz simulada, quietud maquillada.

Sos una burbuja, una burbuja de muerte.




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Si tan sólo aprendiéramos a abrir los ojos

octubre 11, 2010

El proyecto cursi


En mis sueños vi tu alma desnuda por primera vez. Yo nunca creí en las almas, pero anoche tuve la tuya -cierta y clara- frente a mí. No te pedí que la desnudaras, jamás me atrevería. Fuiste vos quien lo hizo motu proprio. Vos con tu impulsividad, esa tan tuya, tan adorable, tan ojiverde. Fuiste vos, con tus pies descalzos, con tu pelo enmarañado y tu mirada de adiós.


Era obvio que mientras quitabas tus botones, llorabas. Nunca trataste de disimularlo. -Hemos hecho esto antes-, dijiste con la voz quebrada. -Nunca-, contesté sereno. Me miraste tan profundo que sentí la bolsa de mis testículos comprimirse y mi pulso arrastrarse (rápido pero a la vez tímido) borrando todo rastro de serenidad en mí.

-Perdoname-, te dije. Lo único que se me ocurrió fue pedir disculpas.
-Ni hay por qué-, contestaste con los ojos cerrados.

Nada fue lo mismo de ahí en adelante. Mis pupilas dilatadas estallaron. Me tomaste la mano izquierda y la posaste sobre tu pecho.

-Tenés el corazón inquieto-, dije casi sin pensarlo.
-No está acostumbrado a funcionar-, respondiste con astucia.

Las horas pasaron y nuestros lazos emocionales articularon una escena de perfecta confesión patética. Cada uno con sus penas, cada uno con sus temores, nos revelamos juntos en total honestidad y sellamos con un beso de despedida la sinceridad que nos prometimos a partir de ese instante.

-Tu alma es fea- dije.
-Lo sé-, contestaste con una media sonrisa.

Pero sabías que mentía. Sabías que estaba ocultándote que me parecía la más linda de este planeta y los que restan por descubrir. Sabías que desde ese momento estaría perdidamente enamorado de vos, que no había vuelta atrás. Vos estabas de acuerdo también. Asentiste sin pedirme nada a cambio, sin exigirme esa desnudez emocional con la que vos te me habías presentado al inicio. Lo sabías todo, pero yo no quise creerlo entonces.


octubre 01, 2010

you couldn't care less

could you?

Drill 2. Write a short story. A coherent one. Don't stop until you make some sense.

I wonder now if you felt it and it died or if you never did and pretended you did so. That should remain a mystery. I wonder about it but I don't have any interest in learning the truth. I shall remain silent and so should you. My words might sound severe but there is absolutely no point in dwelling when the heart spills sower tears. He shall remain oblivious of your foolishness, not aware of what you planned. He shall remain a memory to you and as such he shall remain in your brain.

The memory remains.

Drill 1. Write a short story:

This is your sad story. You never loved him, you never cared, and you knew it all along. You lied, all through high school, you lied. You satisfied your needs and then proceeded to leave him astray. Little did he know you were going to break his heart. Those cold hearted plans going through your head, cold hearted like the old Europe you were vacationing in. This trip was supossed to be the journey, your only chance to convince yourself of a love you knew you had never felt. You lied to him and you lied to yourself.

Big fat lier.

septiembre 17, 2010

Quiero irme


De vacaciones, claro.

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Foto: La tomé al interior de un avión, cual turista patético. Es la pista de aterrizaje del aeropuerto de Roatán... foto tomada para decir que estuve ahí sin realmente haber estado.

vos sos absurda

Tenés miedo y no lo escondés más porque no podés.
Has engañado a tu mente y la has dejado creer que la decisión está tomada, que te quedarás inmóvil, cómoda en esa pequeña silla con rueditas inquietas y chillonas, pretendiendo cambiar el mundo con palabras y silogismos baratos.

Pero tonta no es, tu mente. Algo sospecha. Algo sabe. Lo percibe entre toda la incertidumbre, sabe que en algún lado de vos hay valor, sabe que por algún rincón se te coló la valentía y el coraje para saltar hacia lo nuevo. Lo que te aterra tanto.
No podés concentrarte. No podés con lo cotidiano y eso mismo te delata. Le das pequeñas pistas a la cabeza y te sorprendés con señales de cambio imaginadas en cada esquina. Lo nota, tu mente: estás dudando demasiado. Estás en evidencia, vestida con un traje de indecisión flagrante.
No podés con el estrés. Ese estrés discursivo y cansino. Pobre, tu mente. Pobrecita, vos. Estás comenzando a abatirte con tu panoplia de ideas afiladas y redundantes, cobardes y gastadas. Pobrecita, en efecto, por absurda irremediable, pero estás en todo tu derecho a serlo.

septiembre 06, 2010

Cuando la decadencia toca tu puerta


Son las seis de la mañana con quince minutos. Tenés una hora de haber llegado a tu casa. Intentás dormir, pero te cuesta porque aun estás un poco mareado por las risas de la noche. Finalmente lográs conseguirlo cuando de repente:

[timbrazo]
. . .

[timbrazo, timbrazo]
. . .
Tu entrecejo fruncido.

. . .
[timbrazo, timbrazo, timbrazo]
. . .

Entrecejo marcado. Almohada estrujada.

. . .
[timbrazoooooooooooooooo. Ti-Ti-Ti-Timbrazo,
Titi-titi-timbrazo, timbrazo, timbrazo, timbrazooooooooooo]

El escándalo es oficial.
Te levantás resignado. Buscás una camisa. ¿Quién podrá ser? ¿Qué camisa? No importa, la que sea. Salís de tu cuarto. Caminás hacia la sala y ves que alguien trata de meter su cabeza por la ventana. Esto no puede ser nada bueno. Observás. Hacés una pausa y tratás de enfocar. Asimilás. Luego reaccionás. Abrís la puerta y no es una, son tres personas. Y no vienen solas, traen su alcohol y su estrés sexual. Son esta, aquella y la otra.

Esta
: Alta, lánguida y apenada -sumamente apenada- vomita una verborrea de mariconerías en tu cara y te hace dudar. ¿Estoy soñando? Todo parece una pesadilla multicolor al oirla hablar. Jamás en tu vida habías escuchado el vocativo "niña" con tanta insistencia y ceremoniosidad. Cinco, seis y hasta siete veces en una misma oración: "niña, disculpanos, niña mirá, niña prestame tu baño...".


Aquella
, en cambio, va tambeleándose por la sala, sin coordenadas ni cuadrantes perceptibles a los sentidos humanos. Da un paso, da el otro, y eso ya es un logro suficiente para su mañana de incipiente resaca. La ves y no sabés qué sentir: cólera, risa -mucha risa- o lástima. Lo peor es verla de rodillas intentando tomar agua del lavamanos. Al ver esto pensás que lo has visto todo, pero como no querés verlo todo a tus veintisiete años... corrés y gentilmente le ofrecés agua del refrigerador. Levantate, seguime, vení, le decís y la guiás del brazo como si fuera una paciente de cuidados intensivos.


La otra, la más linda de las tres, te mira con hipnotizantes ojos de espiral, incrédula de ella misma, estupefacta de la charada de la que forma parte, pero a la vez orgullosa, lúcida en apariencia, en su hablar, en sus maneras, en su humor ácido y perspicaz. Son sólo sus ojos los que la delatan, esos espirales en movimiento que te dan tanta risa y tantas ganas de abrazarla para decirle al oído: por qué putas estás con estas decadentes. Vos no pertenecés con ellas, sos más linda, sos más inteligente, lo único que las une es un alcohol pasajero y decadente, el alcohol de la madrugada, el que se escapa por los poros y termina matando la lujuria, el vigor sexual y las últimas neuronas del fin de la semana.

Y así como llegaron de rápido, así se fueron... y luego vos te quedás solo. Y pensás. Y escribís: cuando la decadencia toca la puerta de tu casa en la mañana de un domingo, te deja solo con la insistencia de diez timbrazos repicando en la cabeza. Se va cómica, tambaleándose por las gradas. Se va maricona, se va emplumada, apresurada quién sabe por qué.



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Cualquier parecido con la realidad es pura y dura coincidencia.
Esta es una versión editada.

agosto 30, 2010

Próximamente:

'Cuando la decadencia toca a tu puerta'

Mentir en castellano es como decir:

Me apendeja tu carácter etéreo y absurdo. Ignorame, dejame hablando solo, dejame en lo abstracto. Desinterés, dejamelo. Mostrame la cara más aburrida de este planeta y los contiguos. Regalame una mirada ausente o el suspiro indiferente con el que me respondés. Eso quiero.
Por siempre.

Y ya.

agosto 29, 2010

Mentir en inglés es como decir:

You're too far away for my thoughts to reach.
You're so close to fading away and I'm scared to the core.
I never really unterstood our understanding.
Are you here or not? Am I there yet? Will I ever be?
Everywhere I turn, you're lacking physical presence.
Air, that's what you are. (You know it. I do too) Precious, fresh, beautiful and not visible to the eye but ever so strong for the heart.
Shameless satisfaction. Incoherent foolishness.
When the no's are actually meant.
When a yes is disguised as a lie. Never to last. Never to be revealed.
Keep your thoughts to yourself for they are never to become real.
Keep your lies in your pants. Your big fat lie.
Never bring it near my head.
Blow it away with a kiss.
Like the smile, like the scent.
You'll fade away, eventually.
Kid.
Stupid.
Trouble.
Fade away, already.

agosto 26, 2010

Epílogo

Tengo frío. Comienza en el espinazo y me llega a todos y cada uno de los apéndices del cuerpo. No me deja pensar, ni hablar. No me deja entender nada, sólo una cosa sé y es que tengo frío. Sólo una cosa veo y es que tiemblo. Sólo tiemblo, solo. Sin una cobija, ni humana ni sintética. Sólo desdibujado, con coágulos de tristeza congelados que bloquean el paso de mi sangre hacia el corazón. Sólo corazón. Solo, corazón. Sin los míos, sin los propios. No me muevo de mi silla. No me salgo de este cuarto. No distingo sus paredes de barro, no percibo sus puertas de madera astillada; es que no puedo: no estoy vivo, sólo estoy congelado; estoy solo y congelado sin realmente estarlo. Sin voz, ni oído. Sin vos, ni tu calor. Tengo frío y no puedo gritar, tengo muerte y no la puedo espantar. Ha venido por mí, lo sé. Ha venido a traernos a todos: somos setenta y dos en total.

agosto 23, 2010

Lavar platos en primera persona

Lavar los platos de tu cocina (acumulados por diez días) fue la manera más absurda que pude encontrar para despedirme de vos en silencio. Uno por uno: soak, scrub –vigorously–, rinse and then dry. Quise dejar un mejor y más práctico recuerdo que la típica tarjeta de imbécil “I miss you already” adornada con una docena de corazones alados gravitando sobre la cabeza de un chucho de ojos tristes.

Lavar los platos, ajá. Ese fue mi estúpido símbolo, mi inútil gesto de servicial tercermundista, ese que quiere dejar siempre una buena impresión bajo cualquier circunstancia, aun cuando ha caído en amor.

Parado frente a la ventana de la cocina, solo, descalzo, con mis maletas hechas (listas al extremo opuesto del apartamento), sequé los platos limpios y los apilé en el mueblecito café sobre el que desayunamos juntos la primerísima vez. Mientras tanto, el cielo gris me hablaba con su aliento gélido y me mantenía alerta de mi partida. Las gotas de lluvia y la temperatura baja me hacían compañía mientras esperaba a que regresaras.

Y regresaste, pero no subiste. No había tiempo. Me llamaste y bajé al primer piso con mis cosas. No verías mi 'sorpresa' sino hasta que regresaras del aeropuerto. Mejor así -pensé-, mejor así -me mentí-.

Esa vez lloré. Esa vez estaba más enamorado, mucho más que la tercera, la vencida, porque –en efecto– te he dicho adiós tres veces.

Sin embargo, con el tiempo y de lejos, entiendo y acepto satisfecho mi propia verdad: con cada plato que ahora lavo te voy olvidando más. No lo dudo, cada plato lavado es una sonrisa desvanecida como la cochambre misma, la asquerosa, la de las frituras, la de las grasas, esa que tanto me está costando quemar del cuerpo. Cada burbuja de jabón que explota encierra un gesto desdibujado o un comentario tuyo desprendido de mi memoria, como la costra que se limpia de la cacerola grasosa.

Adiós.

Cómo me encanta lavar platos.

Cómo me encanta estar limpio de vos, de tu grasa, de tu basura sin color.

Cómo me encanta decirte adiós.

Y, sobre todo, cómo me encanta que sea definitivo.



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en la foto: maletas en la vencida, en la tercera 2010.

agosto 21, 2010

Personita

Hace un par de horas supe que existís y ya te quiero.

Aun sin forma, aun sin cuerpo, ya te quiero; sin saber como sos, sin conocer tu risa, ni tu llanto, ni tus ojos o tu pelo, ya te quiero, ya te espero.
Aun sin un carácter definido, sos amor, sos cariño, sos esperanza. Aun sin personalidad propia, sos un motivo más para sonreír, para saber que no todo es perdición, para entender que hay otros más que vienen y que de algo sirve aguantar, de algo sirve la rutina, el tedio, el trabajo.
Aun sin conocer tus gustos, ya quiero que juguemos. Y quiero enseñarte a decir palabras complicadas, a conjugar verbos extraños y descifrar conceptos indeterminados. Quiero contestar todas tus preguntas, resolverte el mundo con un sorbete de chocolate –bajo en calorías–, levantarte de tus caídas con un besito en la frente y enseñarte a pelear contra esta puta vida que a todos nos quiere comer.
Aun sin voz, ya tenés una defensa lista. El mundo es duro, el mundo es cruel, pero no vas a pelear en soledad. Ni las palabras ni los gestos batirán tu coraza de amor. Sos producto de la fuerza, pero sobre todo, sos expresión de un amor que sobrevivió batallas, que superó prejuicios y batió a muerte palabras afiladas y ponzoñosas, de esas que duelen, de esas que matan al corazón.
Y a pesar de todo, aquí estás.
Y a pesar de aun no conocerte, ya te quiero como se quiere a los propios. Ya me ganaste con una mueca imaginada, con la idea de tus manos diminutas y con la anticipación de una mirada de inocencia que nada sabe de odios y recelos.
Ayer supe que existís y ya te espero.
Apurate.

agosto 14, 2010

Embarcadero


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Embarcadero,
cada vez que te escuche pronunciado en altavoz, mi estómago encogerá cinco veces su tamaño normal. Las piloerecciones serán ineludibles. La espalda crispada y el sistema nervioso tropezará al borde de un colapso.

Embarcadero,
cada vez que te lea impreso en letras blancas sobre fondos verdes, enmudeceré y suspiraré dos veces hacia adentro y, sin duda, querré morir otras tantas más sin conseguirlo del todo: moriré a medias.

Embarcadero,
cada vez que te vea, te daré el beneficio de mil dudas. Te amaré, pero te dejaré ir: una vez, después otra y una más -tal vez-, para extrañarte frío, ominoso, con tu brillo tímido y tu olor a sal, para extrañarte entero...

Embarcadero.
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Foto tomada en Diciembre de 2008.

someday, one would say...

No tenerle miedo al sexo y explorarlo con la cautela debida, debería ser un importante cometido en la vida de todos aquellos sexualmente reprimidos.
Someday, one would say, I'll be able to do it.
Por el momento, me conformo con leer tus historias y vivir la vida en función de tu sexo. Otra razón más para envidiarte y proclamarme absolutamente patético.

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Me merezco un besito, todo patético merece uno. De consuelo.

agosto 11, 2010

Las letras viejas sobre vos

Son un poquito más que una simple etiqueta de mis entradas en este blog.
Son un ensayo de terapia por olvidarte. Y yo sé que probablemente aburro, pero es que son tantas las letras viejas sobre vos... que ya siento que es hora de venir a tirarlas aquí, donde no me estorben, donde solo me sirvan para entretenerme, a mí y a cualquier otra persona con el tiempo y ánimo de ser entretenido.
Las letras viejas sobre vos son feas, por eso hago bien al dejarlas aquí, expuestas al escrutinio y a la dureza de los juicios ajenos.
Y es que eso se merecen tus letras viejas: ser vistas y condenadas a un olvido inapelable.
Entonces, nada. Eso es todo.
Son letras y son viejas.
Son un recuerdo que se escribe en terapia,
y ya.

agosto 10, 2010

Del todo y de la nada



Un cuarto, dos lámparas y un televisor. Un todo y una nada. Mi cabeza dando vueltas sin asimilar muy bien tu ausencia, sin darse cuenta que no estás...

Y luego, al hacerlo: el miedo, la incomodidad.

Y me miento, me cuento cuentos sin final, me hilvano un tren de ideas sin sentido, con rutas sin retorno y pensamientos sin tierra firme para embarcar.

Es tu embarcadero.

Tu ansiedad y mis nervios fríos.

Es tu ciudad, vos y yo.

Somos nosotros: los nadie, los nada, los sin tiempo. Aquí no hay suelo, ni espacio; no hay mañanas agridulces, caricias adormitadas, ni te amos con mal aliento.


Te voy a extrañar una vez más.

Ya se me va haciendo costumbre.

stupid little bee

I once met two busy bees,
living far apart.
One was really white,
the other one kinda dark.
Three times they had met,
endless times they had caressed.
A few months were passing by,
until one of them lullabied
and set her heart into rest.

The other one in distress,
ever hopeless was a mess.
Through the days she fell back,
and oh so harsh she hit a wall.
Stupid little bee -people said-
yet another aching for her heart.
Stupid little bee -she called herself-,
realizing she'd torn apart
all her hopes and all her dreams,
for a bull's eye with no dart.

agosto 08, 2010

Basta

Basta.
Basta.
Basta.
Decime que no es cierto, porque me duele imaginarme lo contrario.
Decime que no, que para nada, porque siento que otro tantito de lluvia seca en mi corazón tendría consecuencias impensables.
Decime que no, te lo suplico; vos podrías volar por otros lados, pisar otros suelos, todos los que quisieras, pero este negalo, descartalo, deshace las palabras y pintalas como texto muerto, imaginado.
Decime que no, dame paz, dame sosiego, dale calma a la mente de mierda que me lleva demasiado rápido.
Y decime: basta.
Basta.
Basta.

julio 26, 2010

odio | amor

El cáncer de un país que ya no puede levantarse es su misma gente, esa con el cerebro del tamaño de una hormiga y con el sentido de solidaridad más muerto que el líbido de mi abuelo.
Cómo se supone que vamos a pasar de las vías al desarrollo, si ni siquiera en nuestros entornos más reducidos somos capaces de ver más allá de nuestras putas narices. A ver si la gente se educa un poco más en urbanidad. Esos que se llaman educados y con preparación, los que muchas veces se piensan seres superiores porque pagaron un par de pesos a la universidad de su colonia para que les dieran un pedazo de cuero, cartón o cartulina -qué se yo-.
A ver si empezamos a abrir la mente y comenzamos a practicar un poquito ese asunto tan raro y exótico al que llaman empatía. Comemierderos somos y seguiremos siendo si no nos damos cuenta de que necesitamos de los demás: los unos, los otros y los aquellos, todos juntos, porque separados ni mierda somos. Pero no, aquí ni ceder el paso en la calle sabemos. Me cae mal odiar a mi país, pero a veces es tan difícil no hacerlo.

julio 22, 2010

Bloguear con los ojos cerrados

es exactamente lo mismo
cuando se tiene sueno
cuando se tiene insomnio
lo mismo da.
Los ojos se cierran, pero de mentiras. El resto del cuerpo se desconecta, los ojos no... se cierran pero las figuras comienzan a proyectarse sobre un fondo negro - ocre/oscuro. Las siluetas se forman: moradas y azules, bailan sincronizadas al compas de mis palpitaciones.
Son siluetas bobas, como yo, que blogueo con los ojos cerrados.

Carta abierta

Tengo tantas palabras en la cabeza que quisiera articular en preguntas, pero creo que es mejor no hacerlo in voce. Me da miedo. Mejor te lo escribo aquí, donde no me ves y donde no podés saber con absoluta certeza si soy yo, si sos vos o si somos nosotros, dibujados en texto, hechos palabra escrita. Ficción o realidad; sueño o realidad; mentira o realidad; vos o yo.
Te conozco lo suficiente como para comprender por qué tenés que clasificar a la gente y dividir tu mundo en dos partes desiguales. Ya he escuchado tus temores y conozco de sobra las razones por las que te movés en medio de códigos secretos. Ya lo sé, pero no lo apruebo. Menos aun, cuando me entra la paranoia y mis sentimientos -frágiles ellos- se ven indefectiblemente amenazados.
Pobre vos. Sí te quiero. Y te quiero ayudar tanto, pero también quiero insultarte. Me preparás una ensalada de emociones que me cuesta mucho digerir. Yo sé que te quiero, pero me hacés sentir mal a veces; sobre todo, cuando por tu culpa dudo de mí mismo y temo pertenecer a una verdad sesgada por el miedo-sin-razón, sucia y de segunda categoría.
Pobre yo. Esto no es bueno para mí, pero sigo hablándote. Sigo apreciándote bien como se quiere a los amigos, porque eso es lo que sos para mí y no me importa tanto que no sea recíproco, no porque sea irrelevante, sino porque me da terror descubrir una verdad que no me guste.
Pobres los dos. Nos llevamos bien, ajá, pero hoy quiero quejarme en silencio: yo no quiero darle vergüenza a nadie, ni quiero estar en estancos separados de amistad porque simplemente no creo en ellos. O se está o no. No se te quiere a medias, no se te extraña a medias. Y no es que yo no sepa de secretos, y no es que yo no haya pasado por eso, es sólo que vos lo llevás a un nivel que desconozco.
A pesar de todo, sigo siendo tu amigo clandestino, leal a tu sigilo, fiel a la mentira que sos y a la vida que has construido sobre un pretender.
Voy a seguir aquí, ayudándote siempre y tendiéndote la mano cuando lo necesités, pero algo debés tener claro: a veces me resiento con vos y, si no te digo el motivo, es porque me he cansado de pintarte arcoiris en blanco y negro que no existen en el mundo real.

julio 15, 2010

11 cosas que usted nunca debe decir en su centro de trabajo:


  1. -Cállense ya, porque no las soporto, pendejas. / A compañeras ruidosas y fufas.
  2. -Esa falda te hace ver como putilla de cinco pesos. / A la putilla de cinco pesos.
  3. -Yo siento que vos no conocés mujer. / Al presumiblemente virgen-a-los-40.
  4. -Qué interesante tu peinado, niña. / A la pseudo europea.
  5. -¿Y a cuántos te diste para tener el cargo que tenés? / A la (o el) líder inepta(o).
  6. -¿Le cayó mal la comidita, verdad? / Al gordito flatulento (cuando pone cara compungida).
  7. -El sábado vi a su esposo en la disca, niña, bien flaco está. / A la Opus Dei.
  8. -¿Querés coger? / Al amor platónico oficinesco.
  9. -¿Por qué no querés coger? / (Ajá, al mismo platónico)
  10. -¿Ni siquiera un rapidín? / (Ya basta)
  11. -No me interrumpa, ¿que no ve que estoy escribiendo una entrada en mi blog? / Al jefecito.
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Esto no es una cadena, aunque parece. Igh!
Siéntase en la libertad de agregar otras. Cada quien y su testimonio.

julio 14, 2010

Quisiera

poder ir al parque todos los domingos, acostarme sobre la grama, cerrar los ojos, abrirlos. Cerrarlos de nuevo y, ajá, abrirlos de repente y ver esto:


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Tomé esta foto el 25-III-2010. Y me gusta porque me imagino a la nube platicando con el árbol. Seguramente se queja la una con el otro y viceversa. El pasto siempre es más verde del otro lado, dirían.

Condicional

Si yo fuera escritor y escribiera bonito,
todas mis obras te las dedicaría a vos;
las escribiría pensando en tus ojos de carboncito negro
y las presumiría con orgullo a mis amigos.
Si yo fuera escritor e hilvanara con coherencia mis palabras,
tejería mis te amos en medio de frases gramaticalmente perfectas,
todas casi tan lindas como vos.

julio 13, 2010

El proyecto lujurioso

Tenés las nalgas redondas y las piernas gruesas, bien gruesas. Te vas moviendo con ellas y yo te sigo, incitado a tocarlas y a comérmelas enteras. Las quiero besar, apretar y mordisquear; pasarles suavecito la lengua, erizarte y, eventualmente, más arriba, trabajar hasta ponerte los ojos en blanco. Lo siento, no puedo contenerme, es que son tus piernas, es que son tus nalgas. No me queda más que imaginármelas debajo de tu ropa. Fue hace un año exactamente que las ví desnudas: canela, chocolate claro, caramelo brillante bajo el sol tropical. Los días que siguieron soñé -húmedo- con ellas y con vos también. Me las repasaba de memoria, con los ojos cerrados, como un adolescente naciendo en sexualidad. Me pusiste mal y, en cierta medida, todavía lo hacés.
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Cualquier parecido con la realidad es pura fantasía.

Bloguear hasta diez

no sirve de nada cuando los enojos duelen por lo absurdo. Mucho menos, cuando no tienen motivo aparente, ni causa suficiente.
De nada sirve ya nada, si no se entiende nada por conveniencia.
Nada de nada, ni mierda, uno diría.

Bloqueado

Y soy, oficialmente, otro cerote más.

julio 12, 2010

sos una persiana blanca

07:57 am
Abro los ojos. Enfoco bien la mirada, me ubico: he estado aquí antes. Ya he dormido en esta cama, ya he escuchado esos sonidos bizarros. Te reconozco. Estás a mi lado y, en efecto, han sido tus ronquidos los que me han despertado... pero no me enojo, al contrario, sonrío. Estiro mis piernas todavía cansadas por el viaje. Muevo mi cabeza hacia atrás, por encima del respaldo y las almohadas. Veo tu persiana blanca, sonrío tres veces más y la grabo en mi memoria, así:


julio 11, 2010

Stupid

A single word, a stupid joke. it doesn't really have to mean anything at all, but if it's said behind your back it can give you a vibe, a stupid vibe that's weird enough to set the mood on fire and send it to a shit hole, a stupid shit hole where you feel like you're right beside every single airhead you've laughed at in the past, a stupid past with lots o' jokes, stupid jokes that don't really mean anything at all, but were always told face to face, a stupid face that now's laughed at by a single word, a stupid word, a stupid joke, behind my back, a stupid back.

julio 09, 2010

Ego


Nada de lo que cualquier otra persona haga será lo suficientemente bueno para tus ojos, tus oídos, tu boca, tu olfato y tu tacto. Si no lo hiciste vos, es una mierda. Si no lo pensaste vos, es una pendejada. A todos se les ve mal todo, excepto a vos. Todos son exitosos porque son suertudos (o putos y putas); a vos, en cambio, las cosas te resultan bien porque decís que sos inteligente, porque decís que sabés de todo, porque decís que has leído, que has viajado, que has estudiado esto y lo otro y, además, aquello. A todos les caés mal, porque decís que te envidian. Si no te llaman, les intimidaste; si te saludan, les salís cortante porque cómo-se-atreven. Así sos, te he visto y lo he hecho por varios años. Así sos y así he aprendido a comprenderte (y hasta quererte). Así sos y creo que es una causa perdida intentar cambiarte.

Callate

O decímelo, pues.
Pero con un atardecer en la costa.
Con una mañana de enredos en mi cama.
En mi cuarto.
En mi casa.
En mi país.
Decímelo con un besito en el hombro.
Con calor en el cuerpo.
Con sudor en la cara.
En las axilas.
En la ingle.
En el culo.
Decímelo aquí, donde se vive el mundo crudo, desigual y sin armaduras de plástico.
Decímelo con tu pasaporte sellado en mano, con diez dólares de ingreso o con un permiso temporal de treinta días.
Si no es así, mejor callate y de una vez por todas.

julio 04, 2010

Espejo

Ni la comida, ni la ropa, ni toda la estupidez que te compraste podrá llenar el hueco enorme que llevás en el corazón, ese agujero inmenso por el cual se te va saliendo poquito a poco la vida. Sin reparación, sin forma de mantenimiento alguna, te vas desvaneciendo en medio de ilusiones muertas, decadentes, inodoras y amorfas. Has perdido tu norte y estás por perder tu sur, tu este y oeste. Muy pronto tus puntos cardinales van a dejar de tener sentido y parecería no importarte; vas en espiral, vas en decadencia, vas cayendo en picada y no hacés nada: sos detrimento. Puedo decirlo en cuanta forma gramatical me sea posible estructurar; se me acabaran los adjetivos y seguirás cayendo; aprenderé a decirlo en cuanta lengua pueda ocurrírseme y seguirás estando mal. Vos lo sabes.
Pero tonto, no sos. Tus bromas y tu sentido del humor han podido formarte una cortinita de humo, una medida precautoria, un retenedor emocional que pronto colapsará y dejará al descubierto tus más grandes temores, tus inseguridades y tu terrible ignorancia. Lo he dicho, te lo he dicho, caés y no te esforzás por impedirlo. Llorás y no tratas de parar el torrente. Te autodestruís con tu actitud pasiva. Emocionalmente afectado -decís- pero sin saber por qué. Cansás a la gente que te quiere con tus dilemas absurdos, con tus preocupaciones mundanas y estúpidas manías. Sos fijación. Sos obsesión compulsiva. Sos un llamado de atención que se distrae entre tanto drama. Un escándalo venido a menos, una queja no atendida y una incomodidad pasajera. Andá dormí ya, hacete ese favor.

julio 03, 2010

Pasa la medianoche

Y escucho en el fondo de mi cabeza una voz minúscula y apagada, perceptible únicamente a mis oídos. Me dice quedito, como una caricia: dejame ir, he decidido que me quiero morir. Quiero deshacerme finalmente de todos los pensamientos de odio. Quiero quitarme este miedo maldito que nada me deja hacer, mucho menos sentir. Quiero dejar de esconderme y dejar de esquivar sombras; ya no quiero tener que huir de nubes negras, ya no más imaginería siniestra. No quiero ni puedo soportarlo, tengo sed de descanso, hambre de paz. Quiero apagarme ya. Por favor -me suplica-, te lo pido sin malicia, ayudame a romper estas cadenas que me obligan a sufrir y llorar tristezas ajenas y propias. Me duele demasiado -me susurra-, dejame ir. Quiero incinerarme el alma o asfixiarla, no importa, marcharme sin posibilidad de retorno. Ayudame a despegar y ser libre. Saltá.
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And then I woke up

julio 02, 2010

The rush


Gris, pensamiento, lluvia, densidad, estupidez, amor, odio, religión, sexo, homosexo, heterosexo, distinto sexo, interracial sexo, todo sexo, todo color, todo inverso, todo diverso. Arcoiris, ancho, estrecho, honesto, cerrado, rígido, frígido, lluvia, densidad. Me repito, me corrijo. Me apago, me enciendo, me masturbo, me perturbo, lo sé todo, no sé nada. Te quiero, te odio, te odio, te odio, tres veces te odio. Te llamo, te amo, te mamo, me mamo, no puedo, no alcanzo. Te entierro, te extraño, te olvido, te apago, te mato, te miento, me miento. Me vuelvo, me acuesto, me pienso, me toco. Me disuelvo. Me sueño. Me aruño, violencia, clemencia, mi patria, mi sal. Renazco, remuero, revivo, reconozco, desconozco. Me disuelvo. Me repito, me miento y me encierro | Me entierro.

Tus posibles títulos

De cómo llorar en un baño
(y jurarte un adiós mientras tanto)
De cómo decir que te odio en dos lágrimas
(y reducir tu beso a una excreta)
De cómo buscarte en fotos viejas
(y flagelarte, recuerdo en sepia)
De cómo amarte de paso
(y proclamarte amor de circunstancia)
De cómo ser invierno por siempre
De cómo calcinarte en la hoguera
en medio de te odios y te amos.
De cómo aborrecerte de mentiras
(y desecharte y conservarte a la vez)
De cómo frenarte, capricho
(y dejar de pensarte, basura...)

junio 18, 2010


Sí te quiero, papá.

Me da miedo decírtelo en voz alta porque no sé cómo vas a reaccionar, pero sí te quiero. Anoche, mientras cenábamos, lo pensé. Por supuesto, las palabras se quedaron al filo de mis dientes, tambalearon, así como queriéndose deslizar y salir, pero no las dejé. Las volví a guardar en el mismo lugar de siempre, que se queden ahí -me dije-, que se las coma la boca de mi estómago o que sean combatidas a muerte por las otras tantas que algún día quise decirte: las feas, las hirientes, las que decidí ya nunca más pronunciar para ser coherente con el pacifismo que ahora pretendo predicar.

Pero sí te quiero, papá.
Ojalá lo notés. Ojalá lo sintás en ese abrazo que ya nos damos con más frecuencia -al parecer, la distancia nos cayó bien-, ojalá lo notés en la sonrisa que me sacás cuando escucho que soy tu goido, que siempre lo fui y que no lo voy a dejar de ser jamás; ojalá que, aun sin conocerme del todo, sepás que no te guardo rencor, que la cicatriz se borró y que ya no te quisiera cambiar por otro, porque sos mi papá y soy un poco de vos. Ojalá lo veás, porque de momento no pienso decírtelo..."eso no es de hombrecitos".


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junio 16, 2010

Consumismo destructivo*


Doy una salidita por ahí y gasto ciento setenta y nueve dólares con setenta y ocho centavos de los Estados Unidos del Norte de América –qué asco–. Voy a una cena de amigos, copitas para cada uno, ¿postrecito? no, no, muchas gracias –estoy gordo– y deslizamos entre tres tarjetas la fría cantidad de ciento cuarenta y cuatro dólares, ajá, de los Estados Unidos del Norte de América. ¿Un calzón para levantar tus nalgas? Claro, es tuyo por treinta y tres dólares de los putos Estados esos. Una libretita** para apuntar cosas como esta, escribir sobre vos y otras mierdas más, diecisiete dólares con cincuenta centavos –ya ni digo de dónde, a estas alturas, ya bien sabemos–. Un pollito ridículo de juguete al que te parecés, que te regalé y que dejé escondido en tu gaveta antes de salir: cuatro dólares con noventa y nueve centavos –¿noventa y nueve centavos?¿Por qué putas no lo dejan en cinco y ya?–. Todo aquí parece tener un precio –aquí en la vida, claro está–, pero ahora mismo poco me importa, quizá ese sea –por el momento– el único precio que pago por caer en vos –entre guiones–.

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* Marzo de 2010.
** Moleskine negra, divinísima.


junio 06, 2010

Ayer

Todo estuvo configurado para que te conociera: la cena previa con los colegas y su indefectible final con tintes alcoholizados; la consecuente y predecible pelea entre mi jefe-colega bonachón pasadito de copas y su horrible novia gorda consentida no-se-lo-merece; el sentimiento de no querer que la noche se acabara ahí; las ganas de seguirla, pero ya no en ese ambiente, ya no como pez en pecera, sino en mar abierto.
Todos y cada uno de los segundos involucrados se alinearon y ejecutaron relevos perfectos. Una inexplicable concatenación de eventos que me llevaría a la barra de un bar 3 metros bajo tierra, al neón azul en mi cara y a una sed violenta en mi garganta que demandaría con urgencia agua fría y embotellada.
Hasta que finalmente nos encontramos: vos a mí o yo a vos, poco importa. Lo cierto es que al vernos pusimos nuestras mejores sonrisas, las de gala: la mía un poco torcida y la tuya, en cambio, perfecta. Ese segundo, no cualquier otro, es el que quisiera poder vivir por siempre. Memorizarlo y no dejarlo empolvar jamás. Quisiera experimentar el momento exacto en el que me saludaste con tus cejas arqueadas, ese instante en el que asestaste veinticinco puñaladas a la boca de mi estómago, ese brutal pero encantador golpe a mi pose de yo-aquí-no-le-hablo-a-nadie.
Todavía lo recuerdo todo con claridad. Tengo en la orilla de mi memoria tus ojos tibios y tus manos largas sobre mi barba incongruente. Tus cumplidos de primer mundo y tu actitud serena, malcriada pero al mismo tiempo seductora. Tu pecho fuerte, hombros simétricos y tu espalda esculpida en suavidad.
No puedo dormirme, me acuesto en la cama, pero no quiero dormir. No ahora, no justo ahora que te recuerdo y te releo en mi mente como se vive el presente; no ahora que disfruto sintiéndome primerizo al recitar como de memoria todos nuestros diálogos. Prefiero levantarme de golpe y escribirte estas líneas con la pretensión de capturarte en ellas y hacerte inmortal. Me urge dejar constancia del beso de bienvenida y de buen viaje; de la cosquilla en mis labios y de tu pelo bobo entre mis dedos; del abrazo de hasta pronto y de la plática de rutina –¿me llamás?, ¿me escribís?, ¿me vas a llegar a visitar?–. Quiero escribirte esto hoy, mientras aun te recuerdo; hoy que lo inestable de mi memoria aun no ultraja con un quién-sos-vos a tu recuerdo; Hoy que aun te vivo, hoy que aun te siento, como si hubiera sido ayer.

mayo 13, 2010

Hastío

Basta.
Basta de letargo.
Basta de suspiros.
Basta de vos y tu aliento.
Basta de vos, comemierda.

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Este dolor me hace sentir real. Alguna vez me pensé intocable, pero no lo soy. Este dolor punzante está aquí para recordármelo.

Las abuelas vivas

Tengo dos abuelitas vivas (porque tienen vida aun... pero también son vivas porque nadie se las baja, pues).
Una cumple años el 13 y la otra el 16 (ambas fechas de mayo).
Ahora mismo me siento un terrible nieto, el peor de todos los nietos en la historia de la humanidad: no sé cuál de las dos cumple años hoy. Me da pena preguntarle a mamá. Mucha más pena preguntárselo a papá. ¿Pena o miedo? no sé, temo que él no se acuerde tampoco... o temo que sí se acuerde y que me mande a las mil mierdas.
Así que, ajá, soy -oficialmente- el peor nieto de todos los tiempos. Y qué triste título.
Qué tristes mis preocupaciones.

The Boar

According to the Chinese Zodiac I am a boar.
According to them I am also noble and chivalrous, my friends will be lifelong yet I am prone to marital strife.

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Ugh, the drama.

mayo 04, 2010

Bestia


Descubrí un monstruo y lo domestiqué. Ahora es mío. Le enseñé a hablar, comer, vestirse y actuar como yo lo hago todos los días. Le digo qué hacer y hasta dónde llegar. Le digo que salude y que sonría. Le digo que asienta con la cabeza cuando me gusta algo, que enrolle los ojos y te saque la lengua si quiero que sea juguetón. A veces le hablo de la moda y de sus do's and dont's (ciertamente se confunde entre tanta regla, pero su avance en la materia es indiscutible: un sólo faux pas en lo que va del año -bastante bien para ser un monstruo-). Muy poco le platico sobre política; es que ese tema no le gusta, lo pone de mal humor. No quisieras verlo de mal humor.
La mayor parte del tiempo me hace caso y hasta siento que me quiere. Me atrevería a decir que nuestra convivencia es mayoritariamente pacífica; he dejado de temerle, es más, hasta siento que lo quiero. Por fiel. Por bravo. Porque si me atacás te ataca y te deja sin cabeza. Mi monstruo está por mí y para los míos, porque eso sí, sabe cómo quiero a los míos. Es lindo, en esencia. Es leal y hasta he comenzado a verlo guapo.
Lo único malo es que, bestia al fin, a veces actúa instintivamente. Saca los colmillos ante la beligerancia fútil y caprichosa, esa que no merece ser atendida. Tengo mucho que enseñarle a mi monstruo. Tengo tanto por explicarle. Diplomacia, sobre todo; algún día la dominará y será el perfecto acompañante y fiel guardián. Algún día -espero no tan lejano- me dejará de hacer pasar vergüenzas y se comportará como es debido. Espero que así sea porque no deseo dejarlo nunca, me haría demasiada falta. Es que lo quiero.

mayo 03, 2010

Unsent


La curiosidad morbosa lo impulsa a uno(a) a leer la correspondencia ajena siempre que se tiene la oportunidad. Creo.
Esta es su oportunidad de hacerlo.


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El proyecto se piensa terapéutico esta mañana y en un arranque de ansiedad me dice secretamente al oído que si no me atrevo a mandar este mensaje 'en la vida real', al menos debería animarme a publicarlo en el pleno del ciberespacio y, así, sentir un poco de liberación (de todos modos, muy probablemente nadie esté leyendo).

El problema es que siento una especie de cosquilleo cochino en el estómago, como de miedo, como si la contraparte fuera a leerlo, como si por alguna infortunada coincidencia de la vida llegara a este blog, supiera quién soy y se identificara con el contenido de la carta. Ajá, la paranoia del ciberespacio anónimo me sobrecoge, pero por hoy trataré de superarla. Todo sea por los efectos pseudo terapéuticos:


You're such a cutie pie. Impossibly cute. I would sure love to fuck you all over someday (or viceversa). I am obviously attracted to you but I am also pretty aware that nothing can ever happen between the two of us. At least not in the near future. I have to say I'm thankful to have found you (or viceversa). You have no idea how helpful you've become to me. Thank you so much for making me feel wanted. I do keep you in mind and dedicate a couple of my thoughts to you. But I am not going to lie. I have recently been through some sort of love debacle and I am not yet convinced that I'm over a certain someone (or viceversa). I have to be very honest with you. I like you, but not as much as you say you like me. I appreciate your kind words and everything you've ever let me know you would do for me, but words can't quite convince me. I'm sorry if I seem harsh. I'm sorry for calling you a stupid kid the other day, I never intented to question you either. I'm sorry for being such a jerk to you sometimes, honestly, I don't really know why you like me still. Think about this please and use it to hate me.You don't deserve this.

abril 27, 2010

Quisiera enterrarte


Porque sos perezoso
Porque sos cómodo
Porque sos egoísta
Porque sos conformista
Porque sos bien loca
Porque sos un aguado
Porque te venís en tres minutos
Porque te apesta la boca
Porque usás maquillaje
Porque tenés pestañas traslúcidas
Porque hiciste líneas de coca alguna vez
Porque creo que aun las hacés
Porque sos mentiroso
Porque sos prejuicioso
Porque te da miedo mi país
Porque sos grosero en las mañanas
Porque al escribir confundís el plural con el posesivo
Porque tenés marcas de acné horribles en la espalda
Por escribir "your" cuando querés decir "you're"
Por ignorarme tres veces ese día en el museo
Por planear tus vacaciones en mi presencia
Por excluirme siempre como tu destino
Por decir sin sentir
Por hablar sin pensar
Por desmerecerme tanto
Por perderme así
Y, sobre todo, por no dejarme escribirte con punto final

Ensayando Adicción

La RAE dice que un analgésico es un "... [m]edicamento o droga que produce analgesia", es decir, que suprime "... toda sensación dolorosa, sin pérdida de los restantes modos de la sensibilidad...".

Yo digo, en cambio, que es es mi mejor amigo de la semana.


abril 23, 2010

El Proyecto Peligroso

Viajar más de dos mil kilómetros con pretensiones específicas de deslinde y/o ruptura sentimental es un proyecto peligroso. Debe uno estar seguro de lo que hace y, sobre todo, debe uno estar seguro de lo que realmente siente; en caso contrario, las consecuencias pueden ser decididamente confusas.
Se me advirtió antes, no puedo negarlo. Las voces familiares y amistosas me lo dijeron: te estás dando paja. Semanas después, lo entiendo. Acepto como medianamente certeros todos esos augurios proferidos con voz amiga y regañona: vas a regresar peor de lo que ya estás. Ajá. Regresé. Pero no sé si estoy bien o mal. Supongo que todo depende de lo que entendamos por "bien". En todo caso, esos vaticinios de colapso emocional inminente solo pueden ser medianamente certeros, porque un viaje con pretensiones así, no es ni será nunca la causa de mis colapsos emocionales (mi orgullo me lo impide y con él no discuto nunca).
Un viaje así, tal vez sea la causa de tambaleos financieros pasajeros -y qué dicha, qué lindo que es finalmente conocer el verdadero significado de la austeridad-... o probablemente sea la causa de una mutación sentimental irreversible. No lo sé. Me da cólera escribir esto (porque odio los clichés) pero en el fondo, muy en el fondo, lo que no te mata te hace más fuerte... ¿o en mi caso, más cínico? En un arranque de pseudo honestidad me atrevería a ploclamarme así. Y creo que no me daría pena, no me avergonzaría pensarme capaz de ver al amor como una simple palabra de cuatro letras, un sustantivo inerte, una palabra que puedo escupir y vomitar sin más. Fuerte, cínico o frío. Poco importa. Lo único que me gustaría saber es si, al pensarme así, me estoy dando paja de nuevo. ¿Pronunciarme satisfecho
por un proyecto que costó más de dos mil kilómetros y un tanto menos de dólares es saberme honesto? Me gustaría pedir prestada esa camiseta de la fortaleza, pero me conozco y creo que, lastimosamente, hoy no me queda.

abril 12, 2010

Love and its magic (satirical mimicry)

A journey. The journey.
Your eyes, my eyes and our skin.
A kiss. The kiss.
The touch of your grouchy smile on my face.
Ill-tempered morning time.
Never to start, never to end.
A neverending caress, a neverending embrace
Wishful thinking: love.
Wishful thinking, no more.
I am never to forget,
but I am to let go.

marzo 22, 2010

Ningunear

Me encanta que este verbo exista:

ningunear.
1. tr. No hacer caso de alguien, no tomarlo en consideración.
2. tr. Menospreciar a alguien. (*)

Y me encanta porque entonces, ajá, lo puedo conjugar en su forma de "pretérito perfecto simple o Pretérito", así:

Yo ninguneé
Tu/vos ninguneaste
El/Ella ninguneó
Nosotros ninguneamos
Vosotros/ustedes ninguneasteis/ningunearon
Ellos/Ellas ningunearon

Y me encanta todavía un poquito más, porque puedo usarlo en una oración inspirada en hechos reales, así:

Vos me ninguneaste esa noche y yo me resentí fundamentalmente.
O así:
Detesto que las personas me ninguneen cuando les estoy contando una historia.
Y ya.
Soy un resentido... pero escribir sana.

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(*) Real Academia Española © Todos los derechos reservados

cosa - persona

Hace un par de minutos -mientras perdía magistralmente el tiempo en mi red social favorita- encontré el siguiente anuncio/wallpost:

"Me urge rancho en la playa con espacio suficiente para:
-2 personas adultas, 2 niños y la sirvienta"*
Y entonces reflexiono y decido protestar con toda mi fuerza. Decido pronunciarme en protesta abierta y pública contra la cosificación de la empleada doméstica; contra la nueva forma de esclavitud del siglo XXI.
Ajá, tal vez estoy exagerando, pero es que las 'muchachas' tambien son personas. Digo.

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*Y eso lo escribió alguien que se graduó de la universidad y se supone que conoce sobre derechos sociales.

marzo 15, 2010

Zip your lips | like a padlock*

El proyecto está como muerto.
O como de vacaciones, no sé.
El proyecto está como de cliché, pensándose demasiado ocupado como para escribir las estupideces que siempre escribe.
Pero el proyecto volverá, ajá, con historias sobre la mística y magia del amor, NOT! (este es un chiste, ríase aquí por la referencia a otros que el proyecto respeta, pero considera un poco-demasiado-bastantito cursis para su gusto personal -gushy, sappy, puppy-love, stupid unrestrained poetry-)

Y ya.

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*Blah, blah, blah.

marzo 05, 2010

Despropósito

Tener que escribir un despropósito de mil setecientas palabras es una de las actividades no especificadas en tu contrato de servicios profesionales que más te disgustan, lo sé.
Sostener esa pluma entre tus dedos, darle vuelta y jugar con ella (haciendo de todo menos escribir)... es una señal de que estás incómodo, lo noto.
Sentirte culpable por escribir sobre lo que no creés y, sobre todo, pensarte responsable por los sueños ajenos destruidos... es simplemente algo que te duele, lo siento.
Cómo lo siento.

febrero 26, 2010

(Con dedicatoria)

Europa. La proclamaste tuya y te acostaste con ella, la puta.
Quedátela, ya no la quiero.
Cométela entera o metétela por donde mejor te quepa.

febrero 22, 2010

Conexión


¿Qué escondés debajo de tu pantalón flojo y tus zapatos viejos? ¿Qué hay más allá de tu pecho flácido y maloliente, ese que se mueve incoherente debajo de tu tank top de supermercado?
No puedo saberlo, no puedo leerte y tengo que reconocerlo: la curiosidad me carcome. Me detengo fijamente en tus ojos y no logro descifrarlos. Te veo bailar como autómata al ritmo de una canción obscena, sucia, casi tan grasosa como tu cara, pero aun así, no logro entender tus señales. Y es que estás en un trance. Uno que te hace invisible, ajeno a los espectadores, ajeno hasta de tu propio cuerpo.
En principio, verte parado frente a mí, en alto, debería excitarme. Debería, en el menor y peor de los casos, producirme una erección aunque sea refleja, pero no.
No logro pasar desapercibido tu entrecejo fruncido, ese que me regaña por estar ahí, viéndote humillado. Viéndote contonear la dignidad al compás de un baile sexual que no deja nada a la imaginación. ¿Estás enojado en realidad? ¿O estás simplemente preocupado por tu próximo movimiento? Ese paso complicadísimo en el que colgás cabeza abajo en un tubo de metal posiblemente oxidable.
Sos un enigma que me intriga como nunca, un signo de interrogación convertido en danza vulgar, sin forma ni buenas maneras. Sos una pocilga, pero a la vez una necesidad. Un placer culposo, una aventura prohibida. Sos un lugar de mala muerte, un cuerpo amorfo. Sos lo que sos, porque creés que no podés ser otra cosa. Sos vos mismo, reflejado en mis ojos de miedo, de ansiedad y paranoia morbosa. No te culpo, tampoco te cuestiono, pero no sos para mí.

febrero 18, 2010

Ruptura

Despierto. Pienso en vos y me muerdo la lengua por un deseo, pero no carnal. Pienso en tu cara (y todo lo que la acompaña) y lo único que quiero es criticarte, decir que sos lo peor, socialmente inadecuado y un hombre malo en general. Pero me detengo. Me examino y me cuestiono. No sé por qué lo siento, en realidad no sos tan malo. Supongo que habrán otros que podrían enamorarse de vos y tus maneras absurdas, pero yo no puedo evitarlo: estoy enojado, estoy frustrado. Quiero agarrarte por los hombros y devolverte el forcejeo, devolverte las marcas en mi brazo derecho y decirte de una vez por todas que las cosas no tienen que ser siempre como vos las querés. No podés forzar la compañía de nadie, no podés obligarlo a sentirte, mucho menos a escucharte vomitar incoherencias que, según vos, van a salvar tu relación. Supongo que no seré la primera persona que te lo dice, mucho menos la última, pero quiero decírtelo y bien fuerte, para que te duela, para que te marque -no los brazos, sino el corazón-, tal vez así te cala. Tal vez te hace despertar de tu estúpido sueño. Necesitás darte cuenta de que no podés ser el salvador de todos, porque las cosas no se arreglan con recetarios de abuela y una mesa bien puesta. Necesitás darte cuenta, urgentemente, de que existe un mundo inmenso, más allá del tuyo, más allá de los cocktails, las dinner parties y toda tu mierda. "En este vecindario crecí y en este voy a vivir siempre". Sí, ajá, tu vecindario está en decadencia, por si aun no lo has notado. Date cuenta y hacelo ya. Tu actitud de prepotencia social fue una de las cosas que me mató y me hizo recobrar vida en rencor, en cólera. Necesito insultarte, decírtelo todo de una vez. Hoy amanecí detestándote.

febrero 14, 2010

On Valentine's day...

Love is in the air...
... or in the back of a truck.



En las fotos: Un amor clandestino, una pasión amordazada por los prejuicios sociales y por panfletos religiosos. ¿Exagero? No lo sé. Lo cierto es que esta joyita fue capturada en medio del tráfico de plenas doce del mediodía en una de las calles más transitadas de San Salvador.
Los traía adelante desde hacía unas cinco cuadras. Los vehículos se movían a unos cien metros por hora. Yo tenía sueño, hambre y calor (mi AC necesita recarga) cuando, de repente, los vi. Al principio creí que las manos se rozaban por accidente (por ese movimiento torpe que siempre he pensado que caracteriza a los camiones), pero no. El dedo índice curioso del muchacho de la derecha me lo confirmó todo: se trataba, en efecto, de un cariñito.
Juzgue usted y dé rienda suelta a su imaginación. O mejor no juzgue y limítese a inventarle una historia bonita a los cuadros que arriba le comparto. Al hacerlo, examine usted si alguna vez ha tenido que callar un sentimiento o esconder una pasión. Piense en un amor secreto. Piense en una felicidad que a pesar de ser sorda y reprimida, es felicidad a final de cuentas; pero, sobre todo, trate de concederles un final feliz, pues quién sabe si alguna vez lo lleguen a tener en realidad.

febrero 11, 2010

But then you call

* * *
I'm trying so hard to burn the bridges leading the way back to you.
I'm trying so fucking hard to ignore those stupid signs telling me you're alive,
I'm lying to myself every night thinking that you're no longer beating inside my heart.
I'm honestly trying pursue my happy ending away from the sight of you,
Away from your embrace,
Away from your stupid, selfish ways.
But then you call.
And the world stops its pace,
the bridges, unbreakable steel, unbreathable air.
And I lose myself.
I lose it.

De cómo uno solito se da paja

Uno solito dice:

  • "Nunca he sido particularmente afortunado en el amor".
  • "Creo que he puesto estándares demasiado altos".
  • "No ofrezco mucho, pero sí ofrezco algo. No sé exactamente qué".
  • "No sé si soy yo el del problema… es probable".
  • "Cuando estoy soltero aborrezco mi libertad y cuando estoy con alguien, es lo único que quiero ser: libertad".
  • "Tengo conflictos existenciales y ofertas de hombres coquetos que abiertamente han ofrecido, con o sin sus limitantes, cortejarme".
  • "Todos quieren conmigo".
  • "Vos seguramente querés conmigo".
  • "Vos no querés conmigo, porque sabés que no podés tenerme".
  • "A mí no me gusta cortejar a nadie. Odio sonar pretencioso y rimbombante, pero es cierto: a mí me cortejan. Unos, de la manera más tradicional y ridícula que pueda imaginarse; otros, no sé. Se hacen los pendejos y me tiran indirectas y yo, me hago más pendejo que ellos y nunca se las capto..."
  • "Yo soy de casa, no de caza”.

febrero 05, 2010

Suspirando ideas

Decime que no está mal querer ser consentido... querer que me hagás los mandados y todo el trabajo sucio de la vida. Decime que es normal pedirte que me cambiés una llanta o que me preparés los formularios de la renta. Decime que no está mal querer que me cocinés, que me arreglés el foco interior de mi carro y que me sirvás la gasolina en la estación. Decime, por favor, que es normal pedirte atención.

Pero si finalmente me lo decís y algún día me consentís… pretendé, por favor, que no te importa. Hacelo de mala gana. Hacelo a regañadientes y, si es posible, maldecime: por ñoño, por inútil, por estúpido. Jurame, además, que nunca te pondrás un delantal de color pastel, ni guantes floreados para hornear; y prometeme, por piedad, que jamás vestirás tus botellas de licor, ni celebrarás aplaudiendo al flan perfecto.